
[Cada mañana]
El despertador. Está bien, es hora de comenzar. Hace frío, espero que el agua de me de un poco de calor. ¿Que vestiré hoy? Lo pensaré en la ducha, para no atrasarme luego con esas indecisiones que me recuerdan que soy mujer. Hagamos esto rápido, no me quiero enfriar más, pero el agua se tarda un poco en tomar el calor que necesita mi cuerpo para dejar de temblar. ¡Si pudiera quedarme aquí todo el día! Recuerdo cuando… ¡Ahhh mejor no pienso nada más! Se hace tarde, hay que continuar! ¿Qué me pondré hoy? Mi ropa favorita puede ser, quiero verme linda, quien sabe quizás hoy es el día y la primera impresión es importante. ¡Que ilusa, repito lo mismo todos los días! Voy a ponerme lo que primero encuentre, si al fin y al cabo veré a la gente de siempre en el mismo lugar. Mejor me apuro, una ilusión no excusa para un atraso. ¿Alcanzaré a desayunar? El reloj me anuncia lo contrario, si una ilusión no era excusa, para que pensar que un desayuno puede serlo, aunque cuando uno se enferma vienen todos los retos. En fin, mañana me levanto más temprano. Pero claro, si es que logro acostarme temprano… quizás debí hacer ese trabajo antes, siempre dejo todo para la última hora… ¡pero a quien engaño si anoche me quedé con el trabajo abierto pero no avance absolutamente nada! Como siempre estaba pegada a las letras sin poder hilar mis ideas, distraída con esa estúpida idea de... ¡A la mierda! Que tengo que estar pensando tonteras, definitivamente hoy me acostaré mas temprano. ¿Qué me falta? Bolso, trabajos, libros… ¡Música! Si, música para el viaje, así no tengo que estar escuchando los problemas de otros o los reclamos de la gente malhumorada. Además la música me hace viajar… ¡Puta la hueá! ¡Ya se hizo tarde otra vez, voy a tener que correr! ¡Y que tanto me preocupo si a veces cuando salgo tarde llego más temprano! ¿Quién puede comprender esa extrañeza del tiempo? Ya, mejor salgo por hoy, pero creo que mañana me daré el tiempo para tomar desayuno…. ¡Chao mamá!... Creo que mañana me despediré con un beso, ahora voy atrasada….
Hace frío, pero a la vuelta me acostaré temprano y se pasará. Es lindo el otoño, debería fotografiar este momento… ¡Aaaahhhh este maldito frío me está matando! Ahora recuerdo porque no me gusta esta estación ni el invierno, aunque no sería lo mismo si… ¡Pero no! Mejor me preocupo de pensar en lo que queda por hacer esta semana, así no dejo todo para última hora… tengo que estudiar para la prueba, dividir ese trabajo en grupo, preparar ese material… en verdad el otoño es muy lindo, esa perfección que tiene el viento para encargarse de botar todas las hojas para que puedan nacer hojas nuevas… ¿Qué más tengo que hacer para esta semana? ¡aaa si! El taller de eso, fotocopiar algunos textos y leer para la otra semana, así no dejo todo para última hora… última hora… última hora…
(…)
…¿Y si dejo de posponerme para última hora? ¿Si en vez de seguir este camino voy por otro distinto? ¿Si corro hacia donde quiera, para decir lo que quiera, haciendo lo que quiera? ¿Si dejo mis responsabilidades y voy a aquellos lugares mágicos que tanto me gustan? ¿Si tomo un bus y me voy a donde nunca he ido? ¿Si me devuelvo a tomar desayuno con mi madre para pasar el día juntas? ¿Si me voy de sorpresa a visitar a esa amiga que hace tanto no veo? ¿Si preparo un encuentro “casual” con aquella persona especial que no me atrevo a enfrentar porque seguramente no quiere saber de mí? ¿Si lo llamo y le propongo que nos escapemos por el día lejos de este mundo? ¿Si le demuestro con alguna locura que lo recuerdo con cariño por todo lo vivido? ¿Si me devuelvo a la casa y me acuesto para acabar con este frío que me mata? ¿Si me pongo a escribir todo lo que estoy pensando para que alguien lo lea y piense que no es único sumergido en la rutina?...
Seguramente buscaría como darle respuestas a estas preguntas. Seguramente al tomar otro camino descubriría una nueva forma de llegar a donde voy, porque las responsabilidades seguirían ahí. Seguramente correría unos metros sin saber donde ir, ni que decir, sin saber que hacer producto de los temores a los efectos. Seguramente después tendría más responsabilidades por no responder a las primeras y en aquellos lugares sólo pensaría en los efectos de desligarme de mis obligaciones y quizás, sólo quizás recordaría lo que fui y me hundiría un poquito más en esta soledad. Seguramente sentiría temor por andar por lugares desconocidos y extrañaría la compañía de… alguien. Seguramente me retaría por no ir a clases y el desayuno tendría un sabor amargo. Seguramente seguiría sin verla, su tiempo es escaso. Seguramente el encuentro “casual” no resultaría, porque las cosas forzadas no andan bien. Seguramente me diría que no tiene tiempo, ni plata, pero sobre todo me diría que ya encontró con quien escaparse a otro mundo. Seguramente las cosas seguirían igual o peor, donde no hay amor es imposible crearlo. Seguramente terminaría llorando con alguna película o con mis propios recuerdos. Seguramente escribiría algo como esto… para que finalmente no sea leído por nadie.
Llegué… es hora de entrar a clases y momento para hacerme cargo de mis responsabilidades. Seguramente responderé “bien” a quienes me pregunten como estoy…
Hace frío, pero a la vuelta me acostaré temprano y se pasará. Es lindo el otoño, debería fotografiar este momento… ¡Aaaahhhh este maldito frío me está matando! Ahora recuerdo porque no me gusta esta estación ni el invierno, aunque no sería lo mismo si… ¡Pero no! Mejor me preocupo de pensar en lo que queda por hacer esta semana, así no dejo todo para última hora… tengo que estudiar para la prueba, dividir ese trabajo en grupo, preparar ese material… en verdad el otoño es muy lindo, esa perfección que tiene el viento para encargarse de botar todas las hojas para que puedan nacer hojas nuevas… ¿Qué más tengo que hacer para esta semana? ¡aaa si! El taller de eso, fotocopiar algunos textos y leer para la otra semana, así no dejo todo para última hora… última hora… última hora…
(…)
…¿Y si dejo de posponerme para última hora? ¿Si en vez de seguir este camino voy por otro distinto? ¿Si corro hacia donde quiera, para decir lo que quiera, haciendo lo que quiera? ¿Si dejo mis responsabilidades y voy a aquellos lugares mágicos que tanto me gustan? ¿Si tomo un bus y me voy a donde nunca he ido? ¿Si me devuelvo a tomar desayuno con mi madre para pasar el día juntas? ¿Si me voy de sorpresa a visitar a esa amiga que hace tanto no veo? ¿Si preparo un encuentro “casual” con aquella persona especial que no me atrevo a enfrentar porque seguramente no quiere saber de mí? ¿Si lo llamo y le propongo que nos escapemos por el día lejos de este mundo? ¿Si le demuestro con alguna locura que lo recuerdo con cariño por todo lo vivido? ¿Si me devuelvo a la casa y me acuesto para acabar con este frío que me mata? ¿Si me pongo a escribir todo lo que estoy pensando para que alguien lo lea y piense que no es único sumergido en la rutina?...
Seguramente buscaría como darle respuestas a estas preguntas. Seguramente al tomar otro camino descubriría una nueva forma de llegar a donde voy, porque las responsabilidades seguirían ahí. Seguramente correría unos metros sin saber donde ir, ni que decir, sin saber que hacer producto de los temores a los efectos. Seguramente después tendría más responsabilidades por no responder a las primeras y en aquellos lugares sólo pensaría en los efectos de desligarme de mis obligaciones y quizás, sólo quizás recordaría lo que fui y me hundiría un poquito más en esta soledad. Seguramente sentiría temor por andar por lugares desconocidos y extrañaría la compañía de… alguien. Seguramente me retaría por no ir a clases y el desayuno tendría un sabor amargo. Seguramente seguiría sin verla, su tiempo es escaso. Seguramente el encuentro “casual” no resultaría, porque las cosas forzadas no andan bien. Seguramente me diría que no tiene tiempo, ni plata, pero sobre todo me diría que ya encontró con quien escaparse a otro mundo. Seguramente las cosas seguirían igual o peor, donde no hay amor es imposible crearlo. Seguramente terminaría llorando con alguna película o con mis propios recuerdos. Seguramente escribiría algo como esto… para que finalmente no sea leído por nadie.
Llegué… es hora de entrar a clases y momento para hacerme cargo de mis responsabilidades. Seguramente responderé “bien” a quienes me pregunten como estoy…
PD: Al parecer a la vuelta tengo mucho que hacer, dudo que hoy me acueste temprano…
5 comentarios:
que tierno.
creo que esto me parece muy familiar....
a veces es bueno dejar registro de lo que nos pasa, no faltara quien lo lea y se sienta identificado....
tu siempre tan buena escribiendo....
te amo mucho amiga, un dia de estos hagamos una locura???
well...
leyendo bien lo que escribiste fue casi como contar tu historia luego del colegio en resumidas, pero...
es una idea que mucha gente la tiene, lo de escapar de "esto"...
ufff si yo contara mi vida luego del colegio, bue, nadie se daria el tiempo de leerlo...prefiero que sea reservado.
sobre tu pensamiento... creo que ahora en este momento tengo una imagen, pero te aseguro que cambiara luego que conversemos frente a frente, mirandonos a los ojos...
*no es necesario conocer a una persona mucho tiempo para saber como realmente ES*
me despido, y muy groso tu blog
atte. Jose
Un fotolog, un blog... ya sabes que falta :P. Yo no insistiré.
Creo, en lo personal, que un blog es más rescatable que un fotolog, da mas libertad para transmitir lo que realmente se quiere transmitir y recibir comentarios mas 'reales'.
Salu2 :)...
PD: y este viernes?????????
te recomiendo que alguna vez, te escapes en un bus hacia no se donde, que se yo.
Me acordé mucho de lo que me dijiste el otro día... ¡y si no m eaparezco más..!
Carolo, te adoro, doro, amodoro!
cuidate mucho, y hablamos!
Publicar un comentario